sábado, 25 de julio de 2009

"Me gusta coger mi cámara e ir al Rio Suzhou, y símplemente dejarme llevar de Oeste a Este de Shanghai. Hay un siglo de historias aquí, y de basura, lo que lo hace el más inmundo. Sin embargo muchas personas viven en él, creando vida en el rio. Pasan toda su vida aquí. Mira, puedes verlos; Si miras lo suficientemente lejos, el río te enseñará todo. Te enseñará gente trabajando. Te enseñará camaradería, familias, amor... y también soledad. En el barco he visto como una vez nació un niño. Una vez una chica saltó hacia su muerte desde el puente que había fuera de mi ventana. Ví el cuerpo de dos amantes siendo recuperados del agua por la policía. En cuanto al amor... Podría contarte que ví una sirena sentada en un banco lleno de lodo, peinando su pelo dorado. Pero estaría mintiendo"

Lou Ye, Suzhou He, (2000)

domingo, 12 de julio de 2009

Si poco a poco dejas de quererme,
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto
me olvidas,
no me busques;

ya te habré olvidado.
Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raices,
piensa
que en ese día,
a esa hora,
levantaré los brazos
y saldrán mis raices
a buscar otra tierra.

Los Versos del Capitán, Pablo Neruda, (1954)

viernes, 10 de julio de 2009


"Pensé en muchas cosas mientras veía vestirse a Marié. Me hizo felíz y a la vez desgraciado el ver lo natural que para ella era su cuerpo. Más tarde, cuando íbamos juntos de hotel en hotel, siempre me quedaba en la cama por la mañana para poder verla cuando se lavaba y vestía, y si el cuarto de baño se encontraba tan mal situado que yo no podía verla desde la cama, me ponía en la bañera.

Aquella mañana, en su cuarto, lo que más me hubiese gustado era continuar acostado, y deseé que no acabase nunca de vestirse".

Opiniones de un Payaso, Heinrich Böll, (1963)

domingo, 28 de junio de 2009

"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo de aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua"

martes, 16 de junio de 2009

En Fez las ventanas de los muros, arrebatadas a martilazos al silencioso callar de la piedra, revelan horizontes escondidos deliberadamente a los turistas...

lunes, 25 de mayo de 2009

Claude (I)


"En tanto que Claude... En fín, con Claude siempre había cierta delicadeza, hasta cuando se metía debajo de las sábanas contigo. Y su delicadeza ofendía. ¿Quién va a querer a una puta delicada? Claude te pedía incluso que volvieses la cara cuando se ponía de cuclillas en el bidé. ¡Todo mal! Cuando un hombre está ardiendo de pasión, quiere ver las cosas, quiere verlo todo, verlas orinar incluso. Y, aunque es magnífico saber que una mujer tiene inteligencia, la literatura procedente del frío cadaver de una puta es lo último que se debe servir en la cama"

miércoles, 6 de mayo de 2009

Mira, ha entrado mayo,
Ha extendido su párpado azul sobre el puerto.
Ven, y hablaremos de las cosas de siempre,
Del valor que tiene ser amable,
De la necesidad de arreglárnoslas con las dudas.
De cómo llenar los huecos que tenemos dentro.
Ven, siente en tu rostro la mañana,
Cuando estamos tristes, todo parece oscuro;
Cuando estamos fuertes, el mundo se desmigaja.
Cada uno de nosotros guarda algo desconocido de las vidas ajenas.


Maiatza, de Kirmen Uribe.

jueves, 23 de abril de 2009

"¿Sabes tú por qué? ¡Yo no, desde luego! Quizá los libros pudieran sacarnos a medias del agujero. Tal vez pudieran impedir que cometiéramos los mismos funestos errores..."

Ray Bradbury, Farenheit 451

miércoles, 1 de abril de 2009

"Vencido y desarmado..."


"Estos que ves ahora deshechos, maltrechos, furiosos, aplanados, sin afeitar, sin lavar, cochinos, sucios, cansados, mordiéndose, hechos un asco, destrozados, son, sin embargo, no lo olvides, hijo, no lo olvides nunca pase lo que pase, son lo mejor de España. Los únicos que, de verdad, se han alzado, sin nada, con sus manos, contra el fascismo, contra los militares, contra los poderosos, por la sola justicia; cada uno a su modo, a su manera, como han podido, sin que les importara su comodidad, su familia, su dinero. Estos que ves, españoles rotos, derrotados, hacinados, heridos, soñolientos, medio muertos, esperanzados todavía en escapar, son, no lo olvides, lo mejor del mundo. No es hermoso. Pero es lo mejor del mundo. No lo olvides nunca, hijo, no lo olvides."
Campo de los Almendros, Max Aub, 1967

viernes, 27 de marzo de 2009

Germaine (II)


"Germaine era puta de pies a cabeza, hasta el fondo de su buen corazón, su corazón de puta, que no es en realidad un buen corazón, si no que es un corazón indiferente, blando, que puede sentirse conmovido por un momento. Un corazón sin referencia a un punto fijo interior, un gran corazón blanco de puta que puede separarse por un momento de su centro auténtico"

viernes, 13 de marzo de 2009

"Interrogué a Nagasawa tras acostarme con tres o cuatro chicas. ¿No se sentía vacío tras haber hecho aquello setenta veces?

- Que te sientas vacío demuestra que eres un tío decente. Eso es algo positivo -dijo-. No ganas nada acostándote con desconocidas. Solo consigues cansarte y odiarte a ti mismo. A mí también me pasa."

domingo, 8 de marzo de 2009

Une femme est une femme


"La mujer, la mujer en su esencia. No una mujer, ni un cuerpo, no unos labios pintados... Digo "LA MUJER", la realidad abstracta pero material y palpable, eterna y absoluta, que auna el conjunto de lo que La Mujer encarna. La mujer in genere, la esencia histórica que de Lilith a Cleopatra, de Medea a Afrodita, trastorna los sentidos y domina las voluntades con el poder de atracción más grande de la tierra. La mujer humana, la mujer divina, LA MUJER medida de todas las cosas y origen de todas ellas... (...)"

sábado, 14 de febrero de 2009

"Y por lo que se refiere al romanticismo, no haga caso, como ya he dicho; a veces uno se pone blando, pero luego se recobra. Son manifestaciones de cansancio, lo tengo experimentado. Por lo menos en mí"



Homo Faber, Max Frisch (1957)

lunes, 2 de febrero de 2009

sábado, 31 de enero de 2009

Los Caprichos


Nunca tuve claro si era el sueño de la razón o el sueño de poseer LA razón lo que producía los monstruos. La razón dormida de quienes buscan el camino sin despertarla o la razón suprema que lo justifica todo. Lo Irracional o lo Extrarracional. Lo único que queda claro es que, en defecto o demasía, la razón es un peligro. Hasta para los monstruos.

miércoles, 28 de enero de 2009

El otro día leí un relato de una amiga. Hablaba de un gran amor, de la afinidad y del anhelo por todo lo que ya se había acabado. Al final terminaba refiriéndose al surgimiento de una nueva relación y de como se repetían los lugares comunes y los procesos en escenarios, aunque diferentes, parecidos.

Cuando terminé de leerlo me quedé un poco aturdido; se me pasó por la cabeza que muchas veces no nos enamoramos de la persona concreta, si no de la rutina concertada. Ciertamente, esa persona tiene que ser especial (no con todo el mundo se disfruta igual de una cena en un restaurante, del café, la cocina y la cama, de la mañana siguiente, o de los comentarios despues del cine), pero pensé que en realidad lo que tal vez buscamos (o lo que YO busco, soy consciente de eso) es un modo de vida, y a través de él la persona con quien compartirlo, pero esa es un añadido y no el elemento principal del proceso.
Lo cierto es que llevaba mucho tiempo pensando en ello antes de leerlo, pero no lo había concretado. Dudaba si estaba enamorado de una chica o del salir a cenar todas las noches, ir al cine, pasar horas hablando sin que en ningún momento se haga pesado o dormir juntos y quedarse en la cama a la mañana siguiente hasta bien entrado el mediodía. Me dí cuenta de que esas cosas las he tenido a lo largo de mi vida con mujeres distintas, y que tal vez por ello fuese esa rutina en sí y no la mujer concreta de lo que estoy enamorado.

Dicho tan ligeramente tal vez no parezca tener importancia, pero seguramente más de un lector ya se haya dado cuenta de lo terrible que es eso. Terrible para ellas, porque nunca estaré seguro de si quiero a la persona o al proceso, pero terrible para mí , porque si es así quiere decir que, como vengo pensado desde hace mucho, no necesito el amor para nada, y tampoco puedo comprender a quien vive prendido de ese sentimiento o en cruzada constante por encontrarlo, fascinado por las relaciones de cine o dependiendo de estar con alguien para sentirse pleno (y es increible la enorme cantidad de gente a la que le pasa esto). Creo que necesito una rutina concreta y autoconsciente que se satisface a sí misma cuando se reproduce, y no necesito una mujer para disfrutar con ella, porque podría ser cualquier otra que encajase en el contexto.

jueves, 8 de enero de 2009

Germaine (I)


"Germaine había nacido puta; estaba plenamente satisfecha de su papel, disfrutaba con él (...). Sin duda, había dias que estaba hasta la coronilla, como se suele decir, pero... ¡nada más! La mayoría de las veces disfrutaba... o daba la impresión de disfrutar. Por supuesto, no le daba igual con quien iba... o con quien se iba. Pero lo principal era un hombre. ¡Un hombre! Eso era lo que anhelaba. Un hombre con algo entre las piernas que pudiera hacerle cosquillas, que pudiese hacerla retorcerse en éxtasis, hacerla agarrarse el tupido coño con las manos y restregárselo gozosa, jactanciosa, orgullosa, con una sensación de unión, de vida. Ese era el único sitio en el que experimentaba alguna vida: ahí abajo, donde se agarraba con las manos".

domingo, 14 de diciembre de 2008

"La mera pregunta de cómo he pasado la noche me pone furioso, porque mis pensamientos están ya proyectados hacia adelante; estoy acostumbrado a mirar hacia el futuro y no hacia el pasado; a hacer planes. Caricias por la noche, bueno; pero caricias por la mañana me parecen insoportables, y más de tres o cuatro días de vivir con una mujer, francamente, creo que son el principio de la hipocresía. Los sentimientos a primera hora de la mañana no hay hombre que los soporte. Prefiero fregar platos."

Walter en Homo Faber, de Max Frisch (1957)

martes, 9 de diciembre de 2008

"Allí nos encontrábamos a menudo. En verano había un tenderete abigarrado donde a ella le gustaba saborear tajadas de sandía y sorbetes de colores brillantes. Naturalmente, llegaba siempre un poco tarde, de vuelta quizá de una cita en una habitación oscura en la que yo trataba de no pensar, tan frescos, tan jóvenes eran los pétalos abiertos de la boca que caía sobre la mía para saciar la sed del verano. Quizá el hombre al que acababa de abandonar rondaba aún en su memoria, quizá persistía aún en ella el polen de sus besos. Pero eso importaba muy poco ahora que sentía el leve peso de su cuerpo apoyando su brazo sobre el mío, sonriendo con la sinceridad generosa de los que han renunciado a todo secreto..."

En Justine, de Lawrence Durrel

viernes, 28 de noviembre de 2008

(6)


Eras lo mejor de su vida, pero fuiste lo mejor de la mía...